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Terra
La Coctelera

Categoría: diario de una astróloga

de vuelta al diario de un amante de ética

Yo también soy escéptica en esto de los astros, es verdad.

 

Porque los datos y el conocimiento del universo es infinito, por tanto, las interpretaciones que pueden salir son infinitas, somos nosotros quienes interpretamos nuestra carta astral.

 

Normalmente cuando una persona le sale mucha fortuna en su juventud o los planetas conjuntados, le digo que en su madurez deberá esforzarse más.

 

Y al revés, si tenemos una infancia difícil, le decimos que luego en su madurez alcanzará su destino mejor. Y es así. Lo que vale es el esfuerzo personal nuestro como en todo.
 

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No es que esté perdiendo el tiempo con la astrología, precisamente ella lo que me da es una medida de tiempo en la que yo confío.
 

Cosa que por ejemplo las tarotistas no te pueden dar, ellas son más bien consejeras, las veo, te dan algunas una buena herramienta de lenguaje, te enseñan el lenguaje de las madres, te enseñan a cuidarte, sobre todo las que son buenas.
 

Por otra parte, las configuraciones astrales más importantes que hemos visto, la oposición entre saturno y urano (la tensión entre lo nuevo y lo viejo), no cambiaran hasta finales de octubre, que es cuando saturno entrará luego en Libra; con ello quiero decir, que ahora poco queda que esperar de los astros, un poco después de haber pasado alguna brusquedad seguir igual. Y de las transformaciones que hemos hablado por plutón, son lentas, todas ellas. Por tanto, veo que este diario se está dirigiendo hacia su fin, poco a poco.
 

Después llegará para otoño la cuadratura saturno plutón y por dos años nos tendrá en vilo de la nueva transformación de lleno que tocará al corazón de las instituciones financieras y de la crisis económica de los hogares y las empresas, tendremos que pergeñarnos de una nueva filosofía, por eso esta nueva concepción del tiempo que se nos está pidiendo es tan necesaria.
 

Estoy cansada de escribir también estos días y me dedico a coser. Yo no soy miope sino lo contrario, hipermétrope, es decir, de lejos veo más, pero he visto que estoy perdiendo algo de vista en mi ojo derecho poco a poco, debería forzarlo a que viera más, hacerlo ejercitar, tapando a mi ojo izquierdo. Ni siquiera hago por usar gafas. Prefiero seguir así. No estoy concentrada para estudiar, aunque me gustaría ralentizar el tiempo, parece que todo se quiere acelerar. Pero me dedico estos días más bien a coser, porque tenía unas telas bonitas compradas.

 

No sé si podré seguir este diario porque se agota el tiempo que he invertido en él. Me gustaría llenarlo de más consejos, tal vez alguno más sí quede por dar, aquel que se dirige precisamente a buscar un orden con el tiempo, que sea armónico con el orden de los planetas, viviríamos más sabiamente de esta forma. Del mismo modo que vivimos acorde con el sol y la luna, y dividimos así los días, también el ciclo de júpiter, y saturno nos enseñan a perfeccionar un ritmo de vida que todos tenemos que cumplir también armoniosamente con ellos, con sus ciclos, porque entenderemos mejor la vida, estaremos más en paz, no tan estresados, seremos más libres en cierto modo al llevar el ritmo de los astros, pues será como ir con ellos. Saturno casi siempre nos obliga a parar en sus ciclos, en los ciclos de júpiter estamos más lanzados, Saturno representa el regente del Cronos, el señor del tiempo, y quien domina el paso del tiempo se enseñorea sobre sí mismo.

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Ahora quiero volver a los textos del "Diario de un amante de ética", quiero volver a la ética, a concebir la transformación que viene desde la ética, y desde ahí me dirigiré en adelante.

 

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Os dejo con esta noticia:

La psicóloga Petitbo y el economista Abadía coinciden en pronosticar que la crisis es un regulador que servirá para dar valor a las cosas. "Hay niños que siguen pensando que el dinero sale del cajero automático con sólo apretar un botón. Antes los niños sabían qué hacían sus padres y el esfuerzo que les suponía el trabajo. Ahora se habla poco de ese esfuerzo, sólo en las familias separadas se oye hablar de gastos y dinero", explica la psicóloga.

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En realidad, éste no ha sido el diario de una astróloga, es el diario de un “náufrago de las estrellas”, de alguien que se salva por sí misma cuando las estrellas son las que han naufragado, las que han perdido su camino. Aunque ellas dúctiles, resplandecientes, y brillantes como si fueran inextinguibles con su luz nos vuelven a disponer en la dirección emergente del mundo.

 

Yo he naufragado, y estoy siendo salvada de un naufragio por quien tiene fuerza y poder en su palabra, porque me ha salvado con su palabra al decirme con serenidad, generosidad y profundidad: “No tengas miedo”.

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Lord Daven dice:

 

Eclesiastes, nada nuevo bajo el sol. El progreso es ilusión: no hay más que huída. Los liberales mienten.

 

 

No creo que podamos huir -le digo susurrándole-, tendremos que enfrentarnos con este ritmo repetitivo y cambiarlo, no con la ilusión de progresar, sino con la idea de evolucionar desde nosotros mismos.

 

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Dice Vicente Cassanya:

"Somos seres de luz. Somos energía que interactúa con otras muchas energías de nuestro entorno, ya sea el Sol, la Luna, las estrellas, personas, lugares, etc. Pero lo importante es qué haces tú con esas energías. Procésalas de la forma más pura posible; actúa como un prisma, que tiene la magia de recoger luz blanca y convertirla en un hermoso arco iris".

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la espiritualidad de una jovencita no es la de una adolescente

La repetición que no evoluciona cansa, agota, deteriora.

Es evidente que el hecho de vivir en un paisaje urbano nos obliga a olvidar la medida del tiempo que representa el mundo vegetal.

 

Y finalmente la menopausia marca otra etapa en el devenir del cuerpo y espíritu femeninos, etapa que se caracteriza por un equilibrio hormonal distinto, por otra relación no sólo en lo social sino en lo cósmico. Y me interesa enlazar el devenir de la mujer con el tiempo natural o cósmico, para que desde aquí se favorezca un tiempo disponible para su vida social, cultural y política.  

 

A mí no me preocupa envejecer porque significará que voy a ganar ramas, que siempre seremos jóvenes mientras vivimos porque el día siguiente aprenderemos más, aunque cada etapa signifique desentrañar un enigma. 

 

Si miráis un árbol, veréis que en un año su forma ha cambiado, y no forzosamente para deteriorarse, sino también para crecer en tamaño, en número de ramas. En los humanos su tamaño, su crecimiento pueden ser igualmente espirituales. Tener un año más significa pues dar un paso más en el camino de nuestro devenir.

 

Sufrir el paso del tiempo como un envejecimiento lleva a olvidar la ventaja, sin duda, que nos exige una elaboración espiritual compleja, múltiple.  

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  Necesito decirme estas cosas en estos momentos en que me encuentro en un laborioso momento de complejidad espiritual, en que avanzar hacia delante no es la simple repetición o no debería, y en que es muy complejo a pesar de todo hacer evolucionar las relaciones humanas como yo quisiera. 

Son momentos en que los sentimientos hierven y es difícil controlarlos, así como las luchas de poder están presentes en ellos. Recuperar las viejas ilusiones, o descubrir cómo reavivar la llama de esa pasión que parece estar apagándose por momentos.

A veces dejar espacio a los sentimientos para la comunicación o el entendimiento, y en definitiva a las emociones, es necesario para mejorar las relaciones personales, porque de lo contrario puede predominar esa tendencia a criticar, a juzgar a los demás y eso puede ser un bloqueo para nuestras relaciones, para poder crear un vínculo sano y positivo. 

Esta podría ser una larga etapa de transformación en nuestros afectos y en nuestra forma de amar.

 

En efecto, la espiritualidad de una jovencita no es la de una adolescente, ni la de una amante, ni la de una madre, ni la de una mujer de cuarenta y cinco años o más. Quizás fue la complejidad de este devenir espiritual lo que entrañó una reducción abusiva de la identidad femenina a la función reproductora como sujeto.

Estas formas de reducción, simplificación y anulación subjetivas acompañan un devenir cultural centrado en los intercambios entre hombres, sobre todo económicos en sentido estricto. Fomentados, al menos en nuestra época, por las religiones monoteístas, y el pensamiento globalizador.

Pero se trata ante todo de cómo salir de esta parálisis o anulación subjetiva, de cómo guardar y cultivar una identidad subjetiva.

 

La clave de estos hechos ya no está en el individuo que celebra su aniversario, sino que está más allá de todo eso. Más allá de la economía comercial que detenta una parte de esa clave, que los individuos sufren a menudo, aunque encuentren en ello placeres secundarios.

 

 

 La vida está marcada por una serie de acontecimientos irreversibles que definen las etapas de la edad. Así, sobre todo en la mujer, parte de la pubertad (fenómeno que también se produce en los varones jóvenes), de la desfloración, de la concepción, de la gestación, del parto, de la lactancia, acontecimientos que pueden repetirse sin repetición, que se presentan cada vez de forma distinta. Y es que el cuerpo y el espíritu cambian, se produce una evolución física y psíquica.

 

La mujer también vive sus menstruaciones siempre vinculadas a la temporalidad cósmica, si lo pensamos, es decir, a la luna, al sol, a las mareas, a las estaciones.

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Me gustaría tener una voz invernal y profunda, aunque cálida. Me gustaría ser el diablo de las montañas, el brujo o la bruja, un ser un poco infantil, y empezar a bailar bajo la lluvia o espantar las moscas mascullando con mi voz y con mi pelo frotándose con un movimiento torpe contra el cielo y la hierba.

una mezcla de pudor y una coraza en nuestros sentimientos

Hemos aprendido a hablar para confundirnos, pero no para comunicarnos. De nuestros afectos disimulamos más de lo que mostramos, a veces por pudor, otras para no sentirnos vulnerables. A los demás les pasa lo mismo.
 

Nos pasamos la vida esperando que el otro de el primer paso, pero probablemente tampoco sea capaz de darlo, porque pocas personas mantienen la capacidad de expresarse genuinamente.
 

En la edad adulta, resulta muy difícil escapar de la expresión convencional y limitada de los sentimientos de amor y afecto. Nos censuramos automáticamente, a diario, casi sin darnos cuenta, y pagamos un alto precio a lo largo de una vida en soledad.
 

Queda el refugio del amor romántico. Allí aún sigue siendo aceptable regirse por motivos irracionales que escapan a la camisa de fuerza de lo aceptable. En la maraña de relaciones sociales estructuradas que nos rodean, el amor apasionado, supuestamente irracional, nos permite escapar de la prisión de nuestras mentes y tender un puente entre dos personas, sin palabras. Es un milagro frágil y efímero. Cuando ocurre, la mirada y el roce de la piel resultan mucho más elocuentes que las formas admitidas de relacionarnos socialmente.

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Cuando somos adultos, nos amoldamos a una sociedad jerarquizada en la que dependemos de la opinión de los demás para poder sentirnos cómodos con nuestras decisiones y nuestros sentimientos. Necesitamos la aprobación de los demás para sentirnos adecuados. Si seguimos las normas, recibiremos esta aprobación. Cualquiera que se salga del engranaje emocional y social se sentirá abandonado a su suerte, sin necesitar siquiera la desaprobación explícita de los demás. Simplemente, sentirá que ya no pertenece al grupo y asociará este sentimiento con la desaprobación, es decir, con la exclusión del grupo. Y esto es muy difícil de sobrellevar, porque el desprecio de los demás, por razones evolutivas, suscita el miedo inconsciente a la muerte.
 

Así, los demás se convierten poco a poco en fuente de seguridad para nosotros, porque dependemos de su aprobación para todo. No nos relacionamos como iguales, sino como dependientes. No hemos aprendido a relacionarnos de forma sutil, a través de los sentimientos, las afinidades, las necesidades afectivas espontáneas. Reconocemos al otro según los símbolos materiales que exhibe, las ideas que expresa, los periódicos que lee o el tipo de coche que conduce. Según el grupo al que queremos pertenecer, debemos asimilar determinados símbolos de pertenencia. Poco a poco, reemplazamos los vínculos genuinos entre seres humanos, la simpatía o el amor que brotan de forma espontánea, por esos intercambios estructurados que nos ofrecen la seguridad de pertenencia a un grupo humano, a cambio de la aceptación de determinadas normas.
 

Cuando el teatro de las relaciones humanas se nos queda demasiado estrecho, nos ahogamos en nuestra soledad. Entonces quisiéramos romper las barreras que nos separan de los demás, pero nuestro entrenamiento de años nos lo pone muy difícil: el miedo al ridículo, al rechazo o a la incomprensión nos acota en nuestra soledad.”

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Hoy quiero traer aquí nuevamente una cita de Elsa Punset, porque nuevamente es esta mujer, escritora, madre, filósofa, hija, quien me viene a decir más cosas de las cosas que necesito oír.

Nuevamente me preocupa lo que es la desaprobación del grupo, no de forma explícita sino casi siempre tácita, la forma cómo hemos aprendido a relacionarnos con el otro, de cómo liberamos las tensiones, de cómo establecemos relaciones afectivas de confianza y, sin embargo, volvemos a establecer en ellas no un carácter genuino, no a través de sentimientos, necesidades afectivas espontáneas, afinidades, sino que juzgamos a los demás por aspectos exteriores, por las cosas que exhiben, etc.

Por lo que nuestro mundo puede convertirse en un infierno de soledad, cuando empezamos a ver que los demás nos juzgan o que nosotros no somos capaces de iniciar una comunicación sincera. He ahí la causa del verdadero problema humano que nos asola en estos tiempos.

 

Los seres humanos nos encerramos en una soledad hermética que tanto dificulta el contacto con los demás. En una soledad compacta, trenzada con mimbres que se entrelazan hasta formar una coraza resistente que nos aísla del mundo exterior.
 

Desde que nacemos nos convencen de que somos diferentes de quienes nos rodean, nos enseñan a desconfiar de nuestros sentimientos porque son supuestamente irracionales y por tanto potencialmente peligrosos; empieza la represión del sentir y la imposición del ego individual que nos otorga una determinada imagen- una protección- frente a los demás.
 

Desde allí aprendemos a relacionarnos con el mundo con una mezcla de pudor- no mostramos nuestros verdaderos sentimientos por si molestan a los demás- y de desconfianza- cuanto menos mostremos de nosotros mismos, menos vulnerables seremos.

Si la imagen tras la cual nos escondemos se parece poco a nuestro verdadero ser, la distancia que sentiremos de cara a los demás será muy grande. Entre ellos y nosotros mediará un abismo, aún cuando estemos a pocos metros de distancia.
 

Poco a poco desaparece el niño verdadero y emerge el adulto con coraza. Algún día llegamos a olvidar- casi- quienes éramos de verdad. Los demás tampoco podrán saberlo.
 

Convencidos de que no pueden confiar en sus sentimientos y de que su mente es todavía débil, los niños entregan su autoridad a los adultos que les rodean: padres, maestros, familiares, vecinos... Probablemente no dejarán ya de hacerlo jamás -siempre temerán que sus decisiones conscientes, y por supuesto su forma de sentir la vida, sus emociones, no sean las adecuadas.
 

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comprender la adversidad sin caer en la renuncia

Realmente es poco lo que yo le echo cuenta a los astros.
 

Porque sé que están ahí, pero me pasa al final lo que me termina pasando por no fijarme más en ellos, porque todo estaba cantado ahí; todo lo que ellos querían decir.
 

Primero el largo tránsito de Venus por mi signo desde casi que comenzó el año, todo eso me favorecía, yo sabía que estaba en un estado de nublación, casi de ensueño, que podía sentirme envuelta, y el amor hasta cierto punto parecía que era él el que me había llamado y se acercaba.
 

Fue precisamente cuando Venus hizo un giro de 180º y se puso retrógrado, volviendo su órbita para atrás, cuando empezó a cantarme todo ese cúmulo de desentendimientos, ese contratiempo y falta de inteligibilidad en la comunicación, si yo decía una cosa, él decía o escuchaba otra. Recuerdo que si me cité en un sitio, yo entendí otro, y me fui hacia otro lado, en esos días se me cruzó un gran dislate o desentendimiento, el lenguaje verdaderamente “hacía fiesta” parangonando a lo que decía Wittgenstein.
 

Si yo hubiera interpretado bien a los astros, en concreto a este tránsito en retrogradación de Venus por mi signo, y ahora además en el signo anterior al mío, lo que también me hace seguir estando a recaudo de mí, pero en ese caso, si yo hubiera estado más alerta, hubiera podido salvar algo de esa situación y de ese cúmulo de desconcierto y malos entendendidos que se crearon en mí.
 

Aún así mi planeta regente es Marte, pero ya el Sol había entrado en mi signo, todo este mes llevaba en él, creo que por eso no me faltó el estímulo para seguir escribiendo y analizando todos los problemas que yo estaba entreviendo de aquella relación, de hecho el Sol sigue en mí, y fue mi cumpleaños; y además Venus ayer mismo cambió su órbita para ponerse directo, y el primer efecto que he tenido ha sido una llamada para poner orden y paz al mismo tiempo en nuestras vidas y relaciones, por fin ya se aclaran las cosas, no se desmienten, se reconocen los errores, he recibido disculpas, también yo he dado las mías. Por fin todo se aclara. Y Venus pronto además desde piscis entra otra vez en mi signo, el día 24, para hacer un largo tránsito de nuevo hasta junio.
 

Esta vez no sé cómo tendré que interpretar a este planeta, en definitiva, es un planeta que suele dar atontamiento más que otra cosa, si no fuera porque yo apostaría con la mano en el fuego en querer interpretar sus efluvios venusinos como efluvios de amor, o de cariño y, en todo caso, de respeto hacia los demás. Venus además de darme ensoñación, me da la capacidad de empatía, de ponerme en el lado de los demás, de ser benevolente con los demás. Pero también este signo tiene algo de festivo, de narciso, de mirarse en el espejo, de comprarse una ropa de moda, y esa es la parte que tengo que evitar.
 

Este tránsito está afectando a Aries, y a Libra también me imagino porque le está haciendo oposición y puede que le esté exigiendo algo más en su relación de pareja. Además de cáncer y capricornio, en la parte que tiene más de riesgo.

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Hasta aquí he hablado de mi tránsito venusino.
 

Pero sí me gustaría ahora hablar en general del efecto que está haciendo Marte en los dos planetas que están ahora mismo en oposición, tanto saturno como urano.
 

Afectó el día 5 a Saturno, haciéndole oposición, Saturno nos incita a trabajar, a hacer un esfuerzo, a adquirir un compromiso, a consolidar una situación, a pensar en el futuro desde una base estable y segura.
 

Y luego Marte afectó a su conjunción con Urano el 15 poniendo en conflicto dos fuerzas muy opuestas en el zodiaco. Saturno es conservador y Urano abierto al progreso.
 

Urano nos incita a buscar el futuro, una oportunidad, una novedad, una nueva tecnología, un estudio avanzado, un mercado pionero, etc

Y ahora en esta segunda quincena de mes, yo he sentido más el efecto de Urano, es decir, el de todo aquello que está abierto al progreso, o a la búsqueda de nuevas formas pioneras, tal vez nuevas tecnologías, nuevos productos de mercado financiero, aunque parece que la economía de especulación creativa todo eso se había parado, se había quedado en lo conservador, pero se está viendo que precisamente lo que necesitamos es que se creen nuevos activos imaginativos que puedan hacer que reactiven esa parte imaginativa de la economía; ahí y en las tecnologías es donde se está abriendo el progreso.

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Por otra parte, no descarto los aspectos negativos que este mes ha hecho plutón con el sol, todo esto me ha afectado en la parte que tiene de agresividad y de peligro, y todavía más cuando el mismo urano y saturno entran también en juego.

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En definitiva, este mes en mi vida no lo olvidaré por lo convulsivo que han sido los astros conmigo. Y para otra vez aprenderé mejor a interpretar.
 

Tampoco se trata de no hacer nada o de hacer lo contrario de lo que ellos te advierten, pero sí esto mismo me hace ver ahora algunas cosas que antes no entendía como se pudieron desbordar de esa manera; me hace ser más fuerte y decisiva para ahora controlar y poner orden efectivamente a mi vida, sin que por ello renuncie a la lucha, porque realmente si el sol está ahí conmigo, indudablemente es el mejor momento para mí para luchar, aunque tenga que tener cuidado o no darlo todo por ganado.

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Un arte de vivir abarcaría no sólo la felicidad sino la comprensión de la adversidad sin caer en la renuncia, que nos permita vivir con el sufrimiento y contra él.
 

La felicidad como el sufrimiento hay que subordinarlos a la libertad, la felicidad es una emoción y como todas las emociones son transitorias, pero tendemos a ir hacia ella como un bien natural.

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el arte de vivir en armonía

Pero ¿es posible subsistir en la época nuclear sintiéndose de antes? ¿No es como querer un pez vivir fuera del agua y respirar con agallas?

Vivimos a contrapelo, en un ambiente de disgusto, nos vemos forzados a llevar una doble vida. Yo no quiero este mundo.
 

Ha perdido hasta las maneras que antes lubrificaban las relaciones humanas, ha mercantilizado todo.
 

Ya no disimula como cuando la Rochefoucauld observaba que la hipocresía es el tributo que el vicio rinde a la virtud, porque ya no se valora el decoro sino el cinismo. Aunque sólo sea por estética ya que no por dignidad el actual estilo de vida es condenable y en mi juventud luché en contra.
 

Hay que seguir en las batallas aun sin esperanza de victoria.
 

El taoísmo afirma que la intervención humana para mejorar el mundo siempre es dañosa, pues perturba la armonía cósmica natural. El sabio debe abstenerse y dejar que fluyan las cosas por sí mismas, un verso de esa escuela dice: Organizar es destruir, del autor Chang-Tsu, si quieres ser feliz no analices.
 

Criticar al capitalismo no significa ensalzar a su contrario, la planificación generalizada de la economía.
 

Desde este discurso ambos no son opuestos, sólo discrepan en el grupo social que obtendrá de ellos los mayores beneficios y en cambio ambos tienen como valor supremo el beneficio material.
 

Y ese objetivo aun siendo indispensable para vivir no es a mis ojos la suprema finalidad para nuestras vidas.
 

Para establecerla no se trata de disponer de una escala única de comparación ya que no la hay, occidente es una cultura lanzada por la vía de la ciencia y la técnica y en eso es superior si se elige ese criterio. Pero en cuanto a la experiencia interior y el arte de vivir en armonía con el mundo, la sabiduría oriental aventaja al occidente.
 

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En Japón no se ha salido de la recesión en más de una década pues el roll over indefinido de préstamos ha hecho posible la devolución generalizada de los préstamos morosos con otros de nueva creación, y así sucesivamente, de la década perdida de Japón se salió por la exportación, pero ahora no tenemos otro planeta al que exportar, y de la Depresión se acabó por la Segunda Guerra. Ahora sólo esperamos que se creen otros préstamos de nueva generación.  Pero tendremos que aprender también otra filosofía de vida más natural.

joao afonso, outra vida

La vida es una posesión precisamente por lo que tiene de desposesión de la vida, son esos desprendimientos valerosos que hacemos de ella lo que nos hace poseerla paradójicamente.

La vida no está sólo en padecerla sino que es también un padecerse, la vida no sólo es vivida sino que es un desvivirse. Tal vez eches de menos los males a los que hoy buscas remedio, porque no son tan malos como tú crees.

 Me da miedo vivir porque contrariamente a como pensaba Virgilio: “No pensar es vivir”. Pero si le digo que le necesito lo único que voy a conseguir es que huya más de mí. Es como el mito de la caverna platónica que guardaba cierta piedra filosofal del conocimiento, pero también estaba el crimen encadenado a él. Y esto me pasa contigo, con la profundidad que yo siento que hay en ti.

 La eternidad sólo vive en lo efímero pero lo efímero se aferra a lo constante. Lo que separa tu verdad de la mía no es una inocencia anterior.

El amor es casi como salvarnos de una destrucción, y eso es lo mayor que podemos pretender.

 

El ayurveda es una técnica milenaria de curación que consiste en tratar el dolor y la enfermedad buscando su causa en un origen mental, el sufrimiento mental sería el origen de todas las demás enfermedades. No tiene unas bases del todo científicas pero la medicina moderna está intentando comunicarse con este saber antiguo para comprender otras técnicas.

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el deseo onírico

El sexo es un invento maravilloso que necesita del macho y la hembra, aunque a veces hay machos como los patos que no tienen pene sino que juntan las cloacas, pero últimamente se ha descubierto todo lo contrario que hay una especie de patos que tienen un pene en espiral como un sacacorcho y está muy desarrollado. A veces las cloacas son un agujero que funciona no como un sistema de llave y cerradura sino como un sistema antagonista que impide el acceso a los machos, todo esto crea una lucha entre sexos y una lucha por la supervivencia, así se explica que existan estas especies diferentes.

 

Estoy rescatando algunos textos de mi antiguo diario.

 

Hay una película que se llama “Shortbus” donde la chica se pasa tratando toda la película de saber qué es un orgasmo femenino y como se puede conseguir, al final ella se deja llevar o inducir por los sentimientos de todo tipo, como todas nosotras hacemos.

Lo instintivo es siempre lo que predomina sobre el disfraz de la inteligencia; nosotras tenemos dos labios, uno superior y otro inferior, tenemos una sensibilidad diferente pero funciona también, no debiéramos estar siempre arrojadas fuera de nosotras. Y más cuando bajo la apariencia de una conciencia individual sólo existe un vasto sistema de inconsciencias.

 

 La mujer tiene un sexo que está en ella misma. En el destino social siempre tenemos que ver un desvío de lo que es nuestro propio instinto. En verdad todo está absorbido por el único sexo que predomina y casi existe, por el deseo masculino, sería ingenua no darme cuenta de esto. Lo instintivo siempre engaña menos que la inteligencia, tal vez porque ésta siempre tiende a ocultar su verdad bajo un sistema de inconciencias.

 

Esta idea de que sólo existe un modelo de sexualidad tradicional masculina proviene de Freud, que él describió como el sólo modelo existente para ambos sexos. Su funcionamiento responde a los dos principios de la termodinámica: tensión (por acumulación), descarga, vuelta a la homeostasia.

 

La guerra de los sexos parece una paz armada.

 

¡Pero si estoy ansiosa de vivirlo, de vivirme como soy! Me entregaré a fondo: me conozco

mejor que tú. Y seré otra magnífica precursora en la evolución de la Vida; gozaremos de

la embriaguez de todos los adelantados, los descubridores de lo antes nunca conocido:

el sexo futuro.

Sobre el importante papel que juegan las hormonas en la determinación temprana del sexo, se sabe que el cerebro del hombre termina de madurar en la adolescencia, al menos las regiones filogenéticamente más modernas y es de esperar que durante todo ese tiempo las influencias medioambientales, entre las que se cuentan las hormonales tengan una enorme importancia.
 

Con esta civilización actual se pierden todos los hilos de Ariadna y con ella nuestras culpas y Dostoievski nos perdonará en una sociedad que ha perdido su código, si pierde también su sentido de culpa y sus tabúes, y tal vez no podamos volver atrás, no se pueda recuperar la inocencia perdida, como dijo Freud, la aculturación consiste en un viaje al castillo de Irás y No Volverás.
 

Hoy se sabe que los estrógenos no sólo regulan las estructuras cerebrales que están en relación con la síntesis de hormonas sexuales sino que tienen una influencia sobre funciones cognoscitivas como el aprendizaje y la memoria así como sobre estrategias de comportamiento y solución de problemas. Y esto se aplica tanto al hombre como a la mujer ya que la testosterona se convierte en el cerebro en estrógeno y el cerebro es el que determina también la conducta.

Y es más lo que tenemos en común, tan sólo es mucho mayor la producción de testosterona que influye directamente en la agresividad de los individuos, pero esto sólo afecta prácticamente a la edad de la adolescencia y después se regula el comportamiento así como el efecto de los estrógenos en el cerebro.

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Ahora voy a citar un pasaje de Antonio Gala, de su novela, “Los papeles de agua”:

El gran motor del mundo es, sin necesidad de hacerlo productivo además de gozoso, el sexo por sí mismo. Sólo su olor atrae a algunas mariposas hembras a kilómetros y kilómetros de distancia. Intuyen a los machos y los excitan contagiándoles las mismas feromonas que nosotros.

En el Anangarranga y el Kamasutra se habla de ese mundo tan peregrino de los besos y los mordiscos, los mordiscos tienen muchos nombres: el del jabalí, la nube quebrada, el escondido, el hinchado, el puntual, la línea de puntos, el coral y la joya o la línea de joyas. Ese último es cuando se muerde con todos los dientes y debe darse en la garganta, en las axilas o en las ingles: una especie de antropofagia afectuosa.

¡Qué gente, la oriental. Nosotros somos mas sencillos!”
 

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el mundo actual es la nave de los Locos, el trastorno bipolar

El trastorno bipolar es una enfermedad mental que cada vez está causando más estragos en nuestras modernas sociedades, aunque hay una especie de tabú con respecto a ella y no se reconoce. Se sabe que pintores como Van Gogh o como Gauguin la tuvieron, Virginia Woolf también la padeció, y hay hoy día artistas que la han reconocido, por ejemplo en el ámbito de la música y de las tendencias actuales; lo que pasa es que lo han reconocido cuando se han visto ya capaces de superarla como enfermedad, porque parece ser que tiene un tratamiento y que se puede curar afortunadamente; pues aquí no estamos hablando de la esquizofrenia en su grado mayor o de la psicopatía social o del psicótico compulsivo. Tiene una especificidad que es en que la conducta se altera y se trastorna y se cambia en dos, unas veces en euforia y otras en depresión y angustia.

 

No puedo decir hasta qué punto todos podemos sentirnos alterados en este aspecto de nuestra conducta pero sí que creo que de aquí en adelante debemos controlar mejor nuestras vidas, porque es muy común que de un día a otro pasemos de la euforia a la tristeza y sin motivos básicamente explicables, sólo porque dentro de nosotros se apodera una especie de ansiedad o de actuación compulsiva.

 

Es la necesidad tal vez de rebeldía que tenemos contra este mundo, o nuestra forma sin dar explicaciones de decir que ya no vamos a repetir la rutina de todos los días, no lo sé. Pero es evidente que muchas de estas cosas deben influir en nuestra psicosis, que está ahí y que nos impide ser libres.

 

Y cada vez vivimos más lejos de la naturaleza y de la armonía con una forma de vida más tranquila y sin excitación, sobre todo cuando ésta se convierte en una excitación falsa, en la necesidad estúpida de mostrarnos siempre excitados y fascinados.

 

Hoy día se nos compele constantemente a cumplir horarios, a la acción rápida, de manera que si no hacemos algo nos encontramos decaídos o faltos de ideas, pues en verdad buscamos la compulsión de la acción para no tenernos que plantear nada más profundo durante el día, para no tener que pensar.

 

Es un problema que tiene que ver también con el equilibrio de la persona. Entre lo que hacemos y lo que pensamos, lo que nos sirve para resolver nuestros problemas materiales y lo que nos sirve para crear un sentido creativo, relacionado con la belleza exterior e interior, lo que implica también una forma de recrearnos, de plantearnos cómo queremos hablar, expresarnos y qué movimientos gesticularemos, para ser más íntegros, y transformarnos en seres no sólo como autómatas sino con sentimientos y emociones racionales o equilibradas.

 

Para que estas emociones estén equilibradas en nuestro cuerpo y nuestra mente se debe dar la unidad con el entorno natural que nos rodea, para alcanzar nuestra paz. Y por tanto ya no se trata de caer en un estado de desasosiego o bien de excesiva alegría, de festividad, sino de mantenernos en actitud serena y normal en la mayoría de los casos.

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Es también la sensación de vacío por ejemplo que sobreviene cuando has terminado un trabajo muy complicado y que estaba lleno de implicaciones filosóficas, jurídicas y éticas, donde te habías implicado hasta la médula, eso me ha pasado muchas veces a mí. Pero después sobreviene un vacío tal vez porque no he conseguido la meta que yo quería al abordar la dificultad, y entonces lo único que me queda hacer es cambiar este tipo de trabajo por otro más cotidiano.

 

O es lo que me pasa a veces con algún amigo, le digo cosas para atraerlo y otras para alejarlo, y no me aclaro. O sí, el que no lo tiene claro es él, más bien. Pero eso mismo me confunde a mí también.

 

O es como hablarte de los astros, no sé si puedo hablarte o no.

 

Ya no te hablo más de los astros pero te recuerdo que las antiguas civilizaciones se comunicaban también con los planetas y las estrellas más que nosotros y no estaban locos y el hombre de las cavernas conocía las constelaciones también y se guíaba por ellas y no vivía de espaldas al cielo que es como vivimos nosotros ahora, no tenemos cielo, es como si nos hubieran quitado un espacio para respirar.

 

Sólo te pido que por lo menos estemos en paz, me darías una alegría y no te pido más.
 

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Os dejo ahora con una frase de Jose Luis Sampedro:

El mundo actual es la nave de los Locos.

El sistema rechina porque pretende armonizar sectores incompatibles.

Ahora la iglesia estorba queriendo imponer su mitología a todos, pero la sociedad ya no la sigue como antes, hoy mandan las grandes empresas globalizadoras, imponiendo una ideología económica del siglo XVIII. Cada sector es de su tiempo, tienen distintos fines y hablan lenguajes diferentes, como en la imposible Torre de Babel.

Y dejándolas a todas atrás el progreso técnico derrama una constante catarata de innovaciones que nos colman de medios sin saber para qué van a usarse, porque no tenemos claros los fines, con el resultado de que vamos a la deriva. El sistema se ha vuelto ingobernable, pero la gente se aferra a él porque teme el cambio. Ya no tiene gusto por la aventura.

 

Mi tierra natal, la de mis raíces, por esas raíces recibo mi savia y con ellas intuyo y siento”.

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el poder de retinencia sobre los sentimientos, el derecho de retorsión

Escorpio crea una posesión, no sólo es un desgarramiento, parece que el desgarramiento llega después precisamente porque antes se creó la posesión. Pero escorpio tiene mucho de transformación espiritual desde la materia, representa también la muerte de la materia, tal vez por eso se agarra a ella.

Es mucho lo que yo he intentado estudiar a este signo. Sin embargo, para los chinos el signo de escorpio ellos lo representan con la figura del cerdo o del jabalí, es decir, representan más el aspecto que quizás tiene de gran fuerza y de voluntad luchadora.

Una vez a escorpio se le toca su orgullo es posible que no exista otro signo más agresivo, tal vez porque los planetas que le regentan son marte y plutón.

Hoy quería hablar de este signo, porque mi neptuno en escorpio y la oposición de venus a escorpio que yo tengo siempre me ha dado un carácter emocionalmente inestable. Neptuno además representa a los ideales más que a las emociones, y en parte ha sido también mi gran idealismo lo que me ha llevado a caer en situaciones engañosas. Pero también esa capacidad mía de tenacidad (tal vez mi júpiter en cáncer) que me hace seguir intentando una y otra vez las cosas hasta confirmarlas con plenitud de claridad, o esto también en definitiva me viene por escorpio un signo que no sólo conlleva un desgarro interior o una transformación sino que además lleva ese carácter que tiene el escorpión de sujetarte con su tenaza y de pincharte con su veneno. Es esta fijación que tiene el escorpio (un signo fijo, como leo, tauro y acuario) es lo que hace que se agarre a algo y que parezca que lo quiere retener o sujetarlo, si esta obsesión al final se hace posesiva acaba haciendo mucho daño no sólo para la otra persona sino para el propio signo de escorpio.

De todas formas escorpio es un signo con el que yo he podido hablar mucho (además habiéndome movido en el ambiente del rock muchos de mis amigos en sus cartas astrales tenían aspectos relacionados con este signo, lo que me llamó mucho la atención) porque escorpio es un signo que tiene mucho poder sobre los sentimientos y lo tiene precisamente porque sabe retener a las personas que él quiere cerca de sí. Es como si tuviese retinencia, una resistencia especial y una comprensión profunda del otro.

A veces confiando en su fuerza yo he sentido cómo este signo se aprovechaba de la debilidad de los demás para poder estar cerca de ellos e imponer su fuerza.

A veces escorpio es un signo al que yo he acusado de “destruir”, como si esto fuese lo único que sabe hacer. Cuando juega con la debilidad de los individuos, como puede hacer, después él mismo los desprecia, lo que lo hace más rastrero si cabe. Aquí ya no cabe compasión. Yo he tenido verdaderas disputas con este signo, porque a veces me ha hecho daño. Pero supongo que mi escorpio también ha tenido que funcionar en esa mediación de debilidades.

Aquí incluso casi entra en juego la psicopatología del acosador y el acosado. Me gustaría que no tomáseis a broma lo que estoy diciendo. Nos ahorraríamos mucho sufrimiento. Si escorpio le llamamos en occidente y cerdo en oriente, es porque hay mucho de adicción o de veneno en este signo en verdad, y es para estudiarlo.

Una vez escribí un alegato jurídico sobre la modalidad del acoso:

El acoso tal como se encuentra hoy tipificado por el código penal es una figura que para que se dé el tipo del acoso y del acosador tiene que existir un prevalimiento económico o de superioridad como requisito, para que el acosador pueda prevalerse de su víctima y conseguir de ella sus favores que casi siempre serían sexuales, pues lo que está tipificado es el acoso sexual.
 

Otra cosa sería la coacción psicológica o la amenaza con intimidación que incluiría la fuerza o la amenaza de un mal o un daño a través del anuncio del mismo.
 

Lo cierto es que hoy día todo se ha tergiversado y el hombre se defiende por todos los medios que tiene -que son muchos- para quedar siempre a salvo de todo.
 

El mismo prevalimiento económico o de superioridad que él tendría es el motivo por el que muchas mujeres caen en sus brazos y por esta misma debilidad ellas se sienten después culpables y por eso no acusan a sus acosadores porque ellas están en cierta manera seducidas por él.
 

Por eso la mujer está siempre indefensa ante todo, pues tendría que haber mostrado una voluntad férrea para no haber duda de la modalidad del acoso.
 

No obstante, el juzgador hoy día debe ser consciente de este hecho, de que la superioridad, el prestigio profesional o de la simple imagen (en el caso del artista o del músico), y el prevalimiento del acosador es muy superior y de que el desprecio y la manera cómo la mujer se siente después ofendida es el fundamento por el que ella tiene un recurso para defenderse, estaríamos ante un engaño sobrevenido después, entonces ella ya sólo tiene el derecho de vindicación de una ofensa mediante la palabra, el derecho de retorsión si hubo injurias o insultos.
 

Y en todo caso, estas relaciones ahora ya deben solucionarse en el plano de la ética intersubjetiva por los individuos así afectados, y si es posible es mejor si puede mediar algún amigo o persona benévola para aplacar los sentimientos más exaltados.
 

Todos hemos visto y conocemos casos de parejas que han terminado fatal. Todo esto es muy triste, no haber sabido prevenirlo a tiempo. Todo esto quedaría en el terreno de la ética personal, en las relaciones de buena convivencia, de honradez, de una mínima ética que nos ampara en justa reciprocidad y de derecho de defensa.
 

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Tal vez todo esto esté relacionado también con esta moderna enfermedad -moderna porque ahora se ha descubierto su diagnóstico no porque sea nueva- que se llama “trastorno bipolar”.
 

Sobre ello seguiremos hablando otro día.

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Pero de todas formas, no quiero terminar mi alegato estando en el sentido contrario u opuesto de Escorpio, es un signo que por el contrario tiene una fuerza de regeneración espiritual y de transformación que es ejemplar, representa también a la figura del ave fénix, que vuelve a recomponerse desde la muerte hacia la vida por medio de sus cenizas. Si comprendiéramos el gran poder de transformación que tiene este signo, sabiendo atacar bien sus momentos de debilidad, este signo tiene una fuerza y un poder inmensos, precisamente que está en el poder de retinencia sobre los sentimientos. No he visto ningún otro signo más fuerte que éste para poder afrontar sus sentimientos y elevarlos por encima de la dificultad y de la inestabilidad que propiamente tienen los sentimientos. Por lo que el hombre ha tenido que hacerse de obligaciones, comprometerse con “deberes” y no echar mano de sus sentimientos, para atajar esta misma inseguridad. Pero escorpio parece que ante la dificultad se arrostra y crece. Si tenemos que poner un caso de hombre ejemplar de este signo podríamos citar a Bill Gates, el gran magnate de la industria informática.