diario de una filósofa
19 jul 08Loreena Mckennitt - Lullaby
alabatus seamus!
Es mi predisposición a estudiar el interior lo que me llevó a la astrología.
Podría valer como una vacuidad pero realmente si hubiera habido sólo una vacuidad no me hubiera quedado en ella.
Es como la filosofía del Tao, se puede ver como una vacuidad pero conlleva hacer una renuncia también a nuestros deseos. Diríamos que lo que propone es tan sólo una relación de fuerzas con la naturaleza, como también la astrología.
Llegar a abrazar estas filosofías no me cabe duda no sería por una vocación epistemológica, de ahí que por eso la filosofía alemana desistiera de ellas, pues no podían explicar el mundo tal cual es con las simples herramientas de la naturaleza, querían usar las matemáticas y la lógica como modelo de esas herramientas. Para mí el hecho de llegar hasta ellas nos era dado por una condición natural del estudio de nuestro interior, que era donde las filosofías epistemológicas incluso las psicologías al uso habían puesto tantas condiciones que no podían satisfacernos plenamente.
En mucho de estos casos, yo no podía ver bien cómo me condicionaba, simplemente iba, me guíaba por la astrología.
Sin embargo, a las leyes y al Derecho terminé al fin viéndoles un camino por dónde yo podría cogerlos para poder entenderlos mejor.
Empecé con el estudio de las sentencias y el de la argumentación práctica y eso me llevó también finalmente a la filosofía comunicativa de Apel y Habermas. Aunque por el significado social de estas filosofías todavía encontré muchas reservas en mis profesores, que veían y tenían a la escuela de Frankfurt como la viva imagen del marxismo cuando solo era su revisón crítica y con distancia del marxismo, adoptando lo mejor del sentido "colectivo" que tiene la filosofía alemana.
¿Por qué un alemán como Habermas no se quedaría sólo en la filosofía que hasta ahora había producido Wittgenstein y la escuela de la "filosofía analítica"?
Porque realmente aquellas filosofías se habían quedado en vacuidades lógicas. Donde todo lo más el lenguaje es comunicación y podemos entender con él un mundo más o menos isomorfo con la realidad.
Pero había que ir más allá. Quedarnos en la vacuidad de la lógica, como en la vacuidad de las filosofías orientalistas o en la propia astrología, era negar el hecho social y comprometido de la filosofía del hombre que se había iniciado en el siglo XVIII con Rousseau y antes con Kant y con el proyecto universal de la razón.
Mozart.- Sonata 11 in A Major
Véase también: http://www.lacoctelera.com/ishtar-terra/post/2008/07/19/una-filosofia-intrasubjetiva
y véase el post anterior a este:
http://www.lacoctelera.com/ishtar-terra/post/2008/07/18/diario-una-astrologa-2

