la princesa Masako
22 oct 09la princesa Masako
servido por virginiawoolf 26 septiembre 2009 21 comentarios
Más en torno a la tristeza y la depresión.-
Y en base a esto, bueno, pues la depresión no es que tenga cura, pero sí tiene que se puede recibir ayuda. No hace falta vivir con este sufrimiento.
-Hay mucha polémica en torno a la toma de antidepresivos. Un equipo de investigadores de la Universidad de Harlem en el Reino Unido ha revelado que el beneficio de los antidepresivos no es superior al de la pastilla de placebo en los pacientes con depresión moderada. Es decir, ¿la sugestión también funciona?
-Sí, desde luego, el poder de nuestra mente es enorme. Yo no creo que esto se aplique desde luego a todos los casos de depresión, no me gustaría que las personas que sufren depresión y se están medicando de repente piensen que lo pueden abandonar. Lo que sí significa es que nuestra mente tiene un poder enorme y que cuando comprendemos lo que nos entristece y lo que nos hace vivir mal podemos cambiarlo. Tenemos un cerebro plástico y las experiencias positivas nos marcan y cambian nuestro comportamiento. Y las personas que tienen depresión evidentemente tienen que hacer todo lo que esté en sus manos por salir a la vida, interesarse por la vida, encontrar razones para vivir que hay muchísimas ¿no?
-Es curioso porque equivocadamente hay personas que piensan que aquella que se deja llevar por una tristeza patológica que puede desembocar en una depresión son personas, bueno, quizás un tanto poco formadas ¿no?
Ya saben que la princesa Masako de Japón que desde hace 5 años sufre esta enfermedad es una mujer cultísima, licenciada en Derecho por la Universidad de Tokyo, en Economía por Harvard, y con un postgrado de Oxford en Relaciones Internacionales. Es el ejemplo de una mujer bella, una mujer preparada pero casi acabada, pero joven y casi acabada.
-Pero mira hablando de la depresión y hablando de esta princesa, yo no sé por qué razones estará deprimida, aunque dicen que porque no da a luz a un varón ¿no? Es tremendo que estemos así, que la presión social sea así.
Pero una de las cosas que dicen de la depresión y que se ha estudiado en gemelos, es que si dos gemelos tienen la misma genética y se sabe que realmente hay una genética que predispone a la depresión, los dos no tienen por qué desarrollar la depresión, sólo si el entorno realmente de alguna forma fomenta esta depresión entonces se dispara esa genética. Y en el caso de esta princesa pues evidentemente tiene un entorno que tiene que ser absolutamente terrible ¿no?, que no le deja respirar, fíjate que le han quitado a su hija los derechos de heredar el trono. Es decir, que realmente tiene que ser una sociedad absolutamente cerrada en ese sentido y que le hace sentir fatal y ella no consigue superar esto. Pues la verdad es que lo siento por ella porque lo debe pasar tremendamente mal.
-No os pongáis tristes, pero si queréis no os permitáis ese lujo. Es tiempo de emoción. No podemos evitar sentir tristeza cuando alguien muere, una persona que queremos o algún fracaso laboral, ahora que estamos pasando todos un momento terrible en la crisis que cada vez es más profunda.
Yo me pregunto si podemos seccionar el cerebro para controlar las emociones negativas ¿no? para que no nos desborden. Sí, absolutamente y una de las cosas que se está estudiando ahora, hay varias formas de controlar las emociones negativas. Una cosa que debemos saber es que nuestro cerebro se va, se entrega muy fácilmente a la emoción negativa y le cuesta mucho sentir una emoción positiva. Con lo cual hay que saber que la emoción positiva hay que trabajarla, eso es un primer punto, pero luego de forma muy práctica en la Universidad de California están estudiando y están viendo que si las personas comprenden lo que les pasa y lo nombran, lo expresan, hablan de ello con un amigo, lo escriben, escriben estas emociones negativas, esta tristeza, es menor la tristeza. Y yo creo que en parte es porque lo desconocido nos da mucho miedo ¿no? Lo desconocido aturulla nuestro cerebro, nos sentimos mal, nos sentimos perdidos. En cambio, si le ponemos nombre y sabemos de esta tristeza, pues de dónde proviene, quién es, sabemos a quienes nos enfrentamos, nos sentimos mucho mejor. Este es un truco fácil de aplicar ante situaciones de tristeza.
-Unas situaciones que pueden hacer que a veces pensemos que, bien, buscar filosofías orientales es adoptar una actitud trascendental, espiritual, que puede superar una depresión. Pero tú nos quieres hablar del método secular que se está probando en la Universidad de Emory, ¿qué método es ése?
-Pues mira la verdad es que es verdad. Porque una de las cosas que dicen que ayuda mucho a superar la tristeza, yo creo, que lo que ayuda es a vivir bien, es los estados de meditación ¿no?, es decir, de introspección, el no tener miedo a mirar dentro de uno mismo. Y hemos visto a través de muchos estudios que se están haciendo, por ejemplo, con monjes tibetanos que tienen una capacidad extraordinaria para filtrar las emociones negativas y centrarse en las positivas.
-Pues bien uno podría preguntar: Oye, este tipo de enfrentamiento, de meditación ¿siempre tiene que tener un tono espiritual, trascendental? La respuesta es que no, no necesariamente. Mi caso realmente me gusta reservar este espacio de misterio para las cosas que sabemos que no comprendemos, que nos vemos limitados en ese sentido, la tecnología todavía tiene mucho en lo que avanzar, hay muchas cosas que no entendemos, yo juego con ese espacio de misterio, a mí no me molesta, pero a quien le moleste pues este método secular que tú dices se está desarrollando en la Universidad de Emory, y la verdad es que es interesante porque es un método muy parecido a la meditación pero hecho desde un punto de vista absolutamente secular y consiguen resultados muy buenos en muy corto plazo, apenas seis semanas de un corto entrenamiento diario ayuda a que las personas realmente superen episodios de tristeza, estén mucho más relajadas, sean menos agresivas, se sientan mejor, más dueños de sus emociones.
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Hay un momento de ilusión, ese momento de fantasía, de alegría en la infancia, tú sabes que es fundamental, hasta los siete u ocho años realmente formamos nuestra forma básica de relacionarnos con los demás, de sentir curiosidad y amor e interés por la vida y me estaba acordando justamente hablando de estas cifras de depresión que barajábamos hasta el momento, que los “pre-escolares” son el mercado creciente más grande que hay ahora mismo en el uso de antidepresivos en EEUU, y tú sabes que Europa siempre está un paso detrás de EEUU. Dicen que la tasa de crecimiento de depresión en los niños es de un 23 % y a mí me parece una barbaridad.
-Qué horror!
-Y realmente lo que además se está procurando mucho en Europa también es que no sólo estamos medicando a los niños por depresión, los estamos medicando por muchísimas otras condiciones, que tal vez deberíamos hablar con otros medios cambiando el entorno y volviendo a la niñez a esta ilusión por la fantasía que yo creo era tradicional en la niñez y que creo que se ha perdido un poco con esta vida tan apresurada que nos obligamos a llevar.
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Este artículo está basado en una entrevista en radio a la filósofa, periodista, mujer, madre Elsa Punset.
Denunciar contenidos El capitalismo como un asunto de caza, vida amorosa, de la guerra y los asuntos navales
servido por virginiawoolf 24 septiembre 2009 14 comentarios
El mecanismo vicios privados-beneficios públicos puede funcionar también a la inversa; vicios públicos-beneficios privados.
Los vicios del gobierno -excesivo nacionalismo y belicosidad- inducían a menudo indirectamente beneficios privados a largo plazo. Muchos nuevos inventos importantes para la vida civil nacieron como subproducto de la guerra: los alimentos enlatados (guerra napoleónicas), la producción en masa con piezas estandarizadas (armas durante la guerra civil americana), el bolígrafo (fuerza aérea estadounidense durante la segunda guerra mundial), las alarmas antirrobo (guerra de Vietnam), los satélites de comunicación (el programa de “guerra de las galaxias”), etc.
Una vez que aceptemos que un factor importante del desarrollo económico es una gestión de recursos que exige rendimientos al borde de lo que es tecnológicamente posible, podremos invertir más dinero directamente en el sector sanitario, por ejemplo, y evitar totalmente la guerra.
También se puede observar la alternativa: vicios privados-virtudes públicas: lo que en primera instancia aparecen como virtudes públicas pueden de hecho convertirse en vicios sistémicos. Como veremos la ayuda sistemática al desarrollo puede convertirse en “colonialismo del bienestar” y en un instrumento para “gobernar a distancia” mediante el ejercicio de una forma particularmente sutil de control social neocolonial, no ostentosa y generadora de dependencia.
El capitalismo y las economías de mercado que han tenido éxito sólo se pueden entender adecuadamente junto con sus paradojas.
Como explica Adam Smith, no conseguimos nuestro pan cotidiano por la amabilidad del panadero, sino más bien porque éste desea ganar dinero. Nuestra necesidad de alimentarnos se satisface mediante la codicia de otros, lo que constituye claramente una paradoja. La perspicaz respuesta de Adam Smith se insertaba en un importante debate durante el siglo XVIII, iniciado en 1705 por Bernard Mandeville cuando proclamó que los vicios privados podían dar lugar a beneficios públicos. En 1776, cuando Smith publicó La Riqueza de las Naciones, aquel debate había concluido prácticamente, pero la presentación que de él ofreció Adam Smith, así como nuestra interpretación actual, han ocultado matizaciones muy importantes del principio de Mandeville en su forma más cruda.
La teoría económica actual se basa en una interpretación de Mandeville y Smith que difiere de la habitual en la Europa continental durante el siglo XVIII en aspectos importantes.
En primer lugar, no se puede suponer que el interés propio sea la única fuerza que impulsa a la sociedad. Las virtudes privadas raramente se convierten en nada que no sean virtudes, públicas o privadas; pero como veremos, las virtudes públicas se puede convertir en vicios privados. Otros sentimientos más nobles que la codicia y la maximización del beneficio son más difíciles de modelar.
En segundo lugar, debido a factores bien conocidos por los economistas anteriores a Smith -sinergias, rendimientos crecientes y decrecientes y diferencias cualitativas en la capacidad empresarial, liderazgo, conocimientos, así como entre distintas actividades económicas-, la economía de mercado, abandonada a sus propias fuerzas, tiende a menudo a incrementar las desigualdades económicas más que a armonizarlas. Lo que llamamos desarrollo económico es una consecuencia “no pretendida” de ciertas actividades económicas cuando se dan además factores como los rendimientos crecientes, una minuciosa división del trabajo, una competencia dinámica imperfecta y oportunidades para la innovación. El desarrollo económico se convirtió así en una consecuencia muy pretendida de cierta política económica, y la pobreza se convirtió en una consecuencia de la colonización porque esos factores estaban ausentes. Como hemos insistido una y otra vez, éste es un punto ciego en la economía estándar porque en general supone implícitamente que todas las actividades económicas son equivalentes.
En tercer lugar, es muy posible ganar dinero de formas que contradicen el interés público. Se puede hacer dinero a expensas de destruir las economías, como muestran los ejemplos de Goerge Soros y el ofrecido por Erik Pontoppidan. El economista estadounidense William Baumol distingue entre empresariado productivo, improductivo y destructivo. A la economía estándar no le resulta fácil entender esto porque su “individualismo metodológico” ha descartado el interés público nacional como categoría; como dijo tan elocuentemente Margaret Thacher, “no existe la sociedad, sólo los individuos”. A diferencia de la economía inglesa, no obstante, la economía continental europea ha mantenido en general el interés nacional como una categoría propia.
En cuanto se entiende el capitalismo como sistema de competencia imperfecta y consecuencias no pretendidas, y no como un sistema de mercados perfectos, se puede aprovechar esa caracterización para modelar políticas económicas juiciosas. Y juiciosas quiere decir que buscan el beneficio privado además del público.
Pero ya desde el siglo XVI las innovaciones y el cambio tecnológico aparecían relacionados en gran medida con la demanda del gobierno en dos áreas: la guerra (pólvora, metales para espada y cañones, buques de guerra y su equipo) y el lujo (seda, porcelana, objetos de vidrio, papel). En 1913 Werner Sombart publicó dos libros en los que caracterizaba esos elementos como fuerzas impulsoras del capitalismo, Guerra y Capitalismo y Lujo y Capitalismo (que en su segunda edición de 1922 fue atrevidamente rebautizada como Amor, Lujo y Capitalismo, el título que deseaba originalmente su autor). El rey Christian V de Dinamarca y Noruega (1670-1699) describía sus “principales pasiones” de una forma muy acorde con el esquema de Sombart: “la caza, la vida amorosa, la guerra y los asuntos navales”. Una gestión financiera austera solía considerarse recomendable para poder atender a los intereses de la guerra y a las amantes reales.
La fórmula para resolver este problema y consolidar la teoría de la economía de mercado fue bien expresada por el economista milanés Pietro Veri en 1771: “El interés privado de cada individuo, cuando coincide con el interés público, es siempre el garante más seguro de la felicidad pública”. En aquella época era obvio que en una economía de mercado esos intereses no estaban siempre en perfecta armonía. Se suponía que el papel del legislador consistía en promover medidas que aseguraran que los intereses individuales coincidían con los públicos.
La teoría económica actual se basa en una interpretación de Mandeville y Smith que difiere de la habitual en la Europa continental durante el siglo XVIII. La perspicaz respuesta de Adam Smith se insertaba en un importante debate durante el siglo XVIII, iniciado en 1705 por Bernard Mandeville cuando proclamó que los vicios privados podían dar lugar a beneficios públicos. En 1776, cuando Smith publicó La Riqueza de las Naciones, aquel debate había concluido prácticamente, pero la presentación que de él ofreció Adam Smith, así como nuestra interpretación actual, han ocultado matizaciones muy importantes del principio de Mandeville en su forma más cruda.
Desgraciadamente para los países pobres, una cadena de acontecimientos llevó a la economía a olvidar la definición sombartiana del capitalismo. Adam Smith había apartado la producción de la economía amalgamando comercio y producción en horas de trabajo. Así, cuando la economía mundial quedó definida como un sistema en el que todos intercambiaban sin efectos de sinergia -trabajo que todos dominan del mismo modo-, se despejó el camino para la opinión de que el libre comercio podía considerarse beneficioso para todos. Ni siquiera la adición del capital crea de por sí el capitalismo. Sin embargo, durante mucho tiempo economistas estadounidenses y de la Europa continental como Sombart consiguieron mantener viva una tradición económica alternativa, en cuyo núcleo estaba la producción.
La riqueza se había creado y mantenido tras altas barreras para obstaculizar la entrada, constituidas por sus mayores conocimientos, la posesión de una gran variedad de actividades industriales que creaban sinergias sistemáticas, el poder de mercado, los bajos costes derivados de las innovaciones y los rendimientos crecientes -tanto en determinadas industrias como a escala sistemática-, la enorme envergadura de sus operaciones y las economías de escala en el uso de la fuerza militar. A partir de 1485 Inglaterra emuló esa triple estructura de rentas que se había creado en ciudades-Estado europeas sin grandes recursos naturales. Mediante una intervención económica del Estado decisiva, Inglaterra creó su propio triple sistema de rentas: industria, comercio a larga distancia y el cuasimonopolio de una materia prima, en su caso la lana. El éxito de Inglaterra conduciría finalmente a la decadencia de las ciudades-Estado y el auge de los Estados-nación: las sinergias descubiertas en las ciudades-Estado se extendieron a áreas geográficas más amplias. Ésta iba a ser la esencia del proyecto mercantilista en Europa.
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Este artículo está basado en las tesis de un autor economista noruego-estadounidense, Erik Reinert.
Denunciar contenidos méme de los sentidos, según Virginia
servido por virginiawoolf 21 septiembre 2009 14 comentarios
Oído:
Me gusta oír el suave murmullo del ascensor, el sordo golpe con que se detiene en mi descansillo, y los viriles pasos de responsables pies a lo largo de los corredores.
Tacto:
Le gustaba pensar que cabalgaba sobre el lomo del mundo. Le gustaba asirse a algo duro. Le gusta respirar aire fresco y caminar a buen paso por la calle.
Vista:
Entonces, como si toda la luminosidad de la atmósfera se retirara, veo el fondo desnudo. Veo lo que las costumbres ocultan. Átona, guardo cama días y días.
Gusto:
Donde acogidos por los muros, por estos aromas y sabores de los limeros, nos hurtaremos a otras vidas.
Olfato:
Se abre la noche, la noche atravesada por vagabundas polillas, la noche que oculta a los enamorados camino de la aventura. Huelo a rosas, huelo a violetas, veo rojo y azul apenas escondidos.
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Gracias a mi amiga Elora y a joan también, pues acojo esta idea o testigo y espero yo también poder dárselo a ver si está por ahí, Luz Marina, El Mapache, unah, wontolla -otras amigas creo que ya las han nominado pero hay alguna nueva, como Victoria-, pues a ella.
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También se podría decir que además de estos sentidos existen cuatro sentidos más, según la clasificación que establece el filósofo Xavier Zubiri, estarían además el sentido de la kinestesia (o movimiento “hacia”), el sentido de la cenestesia (o quietud), el sentido del centro u orientación, y por ultimo el sentido del mí o de la intimidad, a través de este último sentido, el del centro y la cenestesia se produciría la reflexión. Bueno estoy citando un poco de memoria, esto estaba incluído en su libro “Inteligencia y realidad”, el primero de la trilogía que escribe sobre la inteligencia.
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Denunciar contenidos la palidez de mis días
servido por virginiawoolf 20 septiembre 2009 7 comentarios
A decir verdad, no hay nada en la palidez de mis días digno de ser contado, y el relato se vuelve tedioso. Por eso, mientras caminaba bajo el hiriente aire de esa mañana pensé que si alguna vez volvía a escribir no sería sobre mí misma.
La pura verdad, sin metáfora alguna, es que la mente viaja libre de obstáculos por los laberintos de un espíritu estancado, impulsada por un enérgico paseo a footing, y el ser cobra agilidad con el ejercicio. Supongo que durante las tres horas que pasé camino de Walsingham podría haber reflexionado tanto como en una semana de vida en casa.
La indecencia de Shakespeare desentierra mil otras cosas en la mente de quien lo lee, y dista mucho de ser aburrida. Pero Shakespeare lo hace con gusto; el señor A., lo hace adrede. Lo hace protestando. Protesta contra la igualdad del otro sexo, afirmando su propia superioridad. Por eso está inhibido y trabado y molesto como lo hubiera estado Shakespeare si hubiera conocido a Miss Clough y a Miss Davies. Sin duda la literatura isabelina hubiera sido muy distinta de lo que fue si el movimiento feminista hubiera comenzado en el siglo XVI y no en el XIX.
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Denunciar contenidos los desordenados vientos de otoño
servido por virginiawoolf 18 septiembre 2009 9 comentarios
Pero, ¿en quién apoyarse? Formuló esa pregunta a los desordenados vientos del otoño. Porque acaecía ya el final del mes de septiembre, húmedo como de costumbre.
No en el Archiduque: se había casado con una gran dama y hacía muchos años que cazaba liebres en Rumanía; no en Mr. M.: se había hecho católico; no en el Marqués de C.: tejía bolsas de cuerda en Botany Bay; no en Lord O.: hacía mucho tiempo que se lo comieron los peces. De una manera o de otra, todos sus viejos admiradores habían desaparecido, y las Nells y las Kits de Drury Lane, por más que ella las favoreciera, no servían precisamente de apoyo.
“¿En quién?”, se preguntó, fijando los ojos en las errantes nubes, entrelazando las manos, mientras se arrodillaba en el alféizar, imagen viva de la femineidad suplicante, ¿en quién apoyarse? Lo mismo que la pluma había escrito sola, ahora se organizaban las palabras, ahora se entrelazaban las manos; involuntariamente.
No hablaba Orlando, sino el Espíritu de la Época. Pero quienquiera que fuese, nadie le contestó. Los grajos daban vueltas y vueltas entre las nubes cárdenas del otoño. Al fin había parado la lluvia, y una iridiscencia en el cielo la decidió a ponerse el sombrero con plumas, y los zapatitos con cordones y salir a pasear antes de la comida.
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Denunciar contenidos los sesgos del mundo mental de Virginia Woolf
servido por virginiawoolf 15 septiembre 2009 6 comentarios
Hace años pues un tipo de miedos existían y es verdad que ahora vamos intentando acotar el miedo pero surgen otros miedos, es decir, a lo mejor son miedos menos físicos, y lo son, nos quedaremos sin trabajo o no, o podremos pagar esto o lo otro, porque tendemos más al mundo físico, pero fíjate todo el mundo emocional, todo el mundo mental, del cerebro, aparte de ser miedoso es extremadamente tramposo.
La verdad es que yo me apasionan todos los sesgos de la realidad que ve Virginia Woolf. Se llaman sesgos y los prejuicios del cerebro y realmente el cerebro no ve la realidad como es, ve la realidad como a él le interesa y este es un intento desesperado también por cuadrar la realidad a lo que él quiere.
Y no te puedes imaginar hasta qué punto filtramos la realidad.
Las supersticiones y las obsesiones son así. Ponemos ejemplos de científicos pero también de personas que para nosotros son iconos como el caso de actores, escritores, deportistas. Son supersticiosos, o cumplen rigurosamente algunos ritos, empezar con la izquierda o la derecha, a la hora de ponerse algo o de subirse a la escena.
Según los científicos muchos de los supersticiosos sufren de trastorno obsesivo compulsivo en el que predomina el pensamiento mágico, ¿dónde está la línea entre una pequeña superstición inocua, por ejemplo, el actor o el icono o no sé, hay mucha gente que es patológicamente ordenada, si no se pone nerviosa? También es una manera de ordenar el mundo a nuestra manera. Es un símbolo. Yo entiendo que es difícil convivir con alguien tan ordenado o tan obsesivo pero no es peligroso, pero yo me pregunto ¿dónde está la línea de lo que pueda ser una superstición o una manía y un trastorno obsesivo?
Pero para Virginia Woolf yo creo que está bastante clara la línea, fíjate. Es decir, de lo que ella nos está hablando, de esos pequeños rituales, que lo que hacen es darnos seguridad -es un poco como un mantra para la gente que hace meditación-, son palabras que dices, o son cosas que haces que te ayudan simplemente a centrarte en ti mismo, a olvidarte del mundo exterior.
Eso está muy bien, esto más bien pertenece al mundo de la visualización donde realmente sabemos que tenemos algún tipo de control de nuestros pensamientos y nuestras emociones, no sobre el mundo externo, pero en el fondo, lo importante y lo que deberíamos aprender desde pequeños es que podemos gestionar lo de dentro, y lo de dentro, fíjate que crecemos sin saber gestionarlo, y estos pequeños rituales que enseñan a los músicos, por ejemplo, también, cualquiera que tiene que enfrentarse al público, pues son cosas que te centran, te ayudan, ¿no?
Y luego yo creo que una cosa que sí podemos hacer para no caer en la superstición y en el miedo son los límites, es fijarnos en cómo pasamos, cuando sentimos tensión, ansiedad, pensamientos compulsivos, miedo, entonces estamos cayendo probablemente en una forma de comportarnos y de pensar que es peligrosa.
Y para eso la verdad es que creo que para Virginia Woolf y para María Zambrano, sobre todo más indagatoria ella o más filósofa, hay también una pequeña solución al menos -digo pequeña porque no es fácil acceder a ella pero tampoco es tan difícil- y es aprender a buscar el por qué de las cosas, que apenas nos lo enseñan, es decir, cuestionar, indagar, comprender no sólo los hechos, que a veces vivimos de hechos, sino la razón, la raíz de las cosas, y nos da mucho menos miedo lo que entendemos, es muy importante eso.
Entendemos, comprendemos, queremos, amamos, que es lo que necesitamos, bueno, cómo podemos aliviar las obsesiones, y ya saben que estamos casi, casi, visualizando una obra de teatro con estas vivencias expresadas, aquí escritas, y estamos también viviendo al límite sensaciones diferentes.
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Denunciar contenidos en estas sierpes vegetales se ve, se siente
servido por virginiawoolf 13 septiembre 2009 10 comentarios
María Zambrano:
¿Busca la sierpe las entrañas, raíces de la tierra, en anhelo de renovarse o exhausta, acabada ya, anhela borrarse, embeberse? ¿Tiene acaso la tierra sed de beber vida? La sierpe, desprendida de la tierra sólo metafóricamente, afirma que viene de la Tierra Madre, que la Tierra es Madre. De su parte, la sierpe vegetal y todo lo que se sostiene sobre su propio nacimiento, todo lo nacido por alto que vaya y distinto que sea, sin ruptura ni separación, afirma la materna condición de la tierra, la ostenta y la corona llegando a glorificarla. Balada de la yerba, canto de ciertas enramadas, himno de los concertados árboles.
Y en estas sierpes vegetales se ve y se siente que todas un día, y aún más aquellas en que el cuerpo nuevo ha sido alcanzado, todas un día, por sequedad o por abatimiento, por abandono de no se sabe qué, aunque se presienta, irán a parar a la tierra. Mas raramente irán a hundirse dentro de ella, tan sólo el prado florido que cuando llega el invierno no ha dejado ni rastro, tal si hubiese sido retirado por la tierra que lo guarda para sacarlo a la hora justa un tanto imprevisible. Caerá todo sobre la tierra sin adentrarse en ella. Y como ello sucede por violencia, esa violencia de los elementos que parecen venir a barrer la gala de la Madre Tierra -¿envidia, furia ante su ostentación?, condena también-, o por la violencia de la mano humana, ofrece un cierto carácter de sacrificio; de un sacrificio no exigido por la tierra, por la madre, sino de sacrificio primario y primero de la vida. La violencia que envuelve una oscura, indescifrable finalidad de que todo lo vivo que la Madre Muerte da a la luz sea abatido, desnudado bajo la luz. Y al ser desnudado se queda en corteza, en polvo, en tierra, en otra vez sólo tierra.
...El tiempo eje, quicio, mediador, guardará la huella de esta vuelta, de este retirarse hacia dentro, diríamos los mortales. Y así, la vida, toda la vida, seguiría la procesión del tiempo creador, sucesión de fatigas en la vida de acá que conocemos, para acabar. Y luego esa retirada, esa calma del creador en lo creado, sería, a través de la muerte, entrada en la quietud primera. Mas eso si se mira solamente al cesar de las fatigas del viviente. Hay otra versión vital: el salirse de la procesión, el derramar el tiempo en que todavía se está durante el ciclo de la vida, el salirse para derramarse y encontrarse en la vida sin más, en la vida toda. El gozo de la vida y su canto.
Estos son los bienaventurados.
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Virginia Woolf:
Estoy sentada aquí como una convaleciente, como una mujer muy simple que sólo sabe palabras de una sílaba. "El sol da luz", digo. Me siento como un insecto que viaja aposentado en la cumbre de la tierra, y podría jurar, aquí sentada, que percibo su movimiento giratorio y su dureza. No experimento el menor deseo de seguir una trayectoria contraria a la de la tierra. Si pudiera prolongar esta sensación unas seis pulgadas más, tengo el presentimiento de que tocaría un territorio muy raro. Pero mi trompa tiene sus límites. Jamás he deseado prolongar estos anímicos estados de alejamiento; me desagradan; y también los desprecio. No quiero convertirme en una mujer que se pasa cincuenta años sentada en un mismo sitio, pensando en su ombligo. Siento deseos de quedar uncida a un carro, a un carro cargado de verduras que traquetea en un camino pedregoso.
I sit here like a convalescent, like a very simple woman who knows only words of one syllable. “The sun is hot”, I say. “The wind is cold”. I feel myself carried reound like an insect on top of the earth and could swear that, sitting here, I feel its hardness, its turning movement. I have no desire to go the opposite way from the earth. Could I prolong this sense another six inches I have a foreboding that I should touch some queer territory. But I have a very limited porboscis. I never wish to prolong these states of detachement; I dislike them; I also despise them. I do not thinking of his navel. I wish to be harnessed to a cart, a vegetable-cart that rattles over the cobbles.
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Hay un autor que se ha empeñado en concienciar al mundo para el fin del hambre en el 2.025, se llama Ignacio Trueba, y parece una fecha razonable a tal fin y un desafío para nuestra generación. El sigue ahí por la radio anunciando sus fines, ése y el problema del calentamiento global de la tierra parecen los dos temas que debemos aprobar de aquí a los años próximos para concienciarnos de que vivimos en el planeta tierra y de que vamos todos juntos en el mismo barco.
Las hormonas femeninas, los estrógenos, son antioxidantes, por eso se dice que las mujeres viven más que los hombres, como cinco o diez años más. Este es el efecto estrogénico de las hormonas frente a la testosterona que es la hormona masculina que obliga al hombre a hacer una actividad explosiva, muy consumidora de energía y con mucha oxidación. El efecto estrogénico activa el aparato radiovascular, dilata los vasos sanguíneos, también existen otras razones antropológicas como es la mejor resistencia de la mujer al sufrimiento.
Y “estoy cansada, pero no estresada”, dice una canción de la Buika. Y esos momentos en que la conciencia del tiempo se pierde y el yo se anula y se flota en una unidad con el todo, el “flow” lo llaman los psicólogos, ¿cuántas veces nos sentimos así al día? Y es mejor así, sentirnos que fluimos con los demás elementos, esto es muy importante para saber vivir
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consultorio sexológico
servido por virginiawoolf 03 octubre 2009 11 comentarios
-Cuando mantengo relaciones sexuales observo que tardo poco tiempo o no aguanto el tiempo que yo quisiese en lo que es el acto ¿no? Tengo entonces una duda. En mi caso no tengo lo que se llama fimosis, pero sí tengo un exceso de piel justo en la zona muy próxima al glande y yo no sé si esto de alguna forma puede contribuir a que la excitación sea mayor y me provoque pues eso, mucha excitación.
-La fimosis es al contrario, es decir, que hay varios tipos de fimosis, hay fimosis ligera, hay fimosis más complicada y lo que hace la fimosis es justamente lo contrario, es decir, que le puede hacer mucho daño.
-sí bueno, yo no la tengo, el glande queda al descubierto pero justo debajo del glande hay, pues eso, yo veo que tengo más piel y yo que veo que ese acumulo de piel hace que la frotación justo donde el punto del glande ahí pues sea mayor.
-Porque la fimosis lo que es, es la estrechez del prepucio, entonces el glande no se puede descubrir, cosa que no es su caso. Es decir, que el prepucio no se puede retraer para abajo, no es su caso, luego existe lo que se llama la parafimosis que eso es peligrosísimo, se considera, vamos una persona que tiene parafimosis, una emergencia, es para que lo entienda, el prepucio que queda atrapado detrás de la cabeza del pene y no puede volver hacia abajo a la posición normal, es decir, que hay una hinchazón del pene, o un estrangulamiento del pene.
Por lo tanto, aquí no hay problema de fimosis, cuando usted dice -es que antes hablábamos de fealdad, que era algo subjetivo- también el tema del tiempo o de lo que le gustaría aguantar es algo subjetivo. Cuando dice ud. cuando tengo relaciones no aguanto, sí pero el tiempo para ud. qué es, si oigo que a lo mejor tengo eyaculación precoz, pero ¿tú qué quieres decir? Tenemos que minutar el tiempo, a qué llamas aguantar, el hombre siempre tiene la mentalidad del volumen de estar ahí, un poco aguantando, el hombre tiende incluso a autoexcitarse más por el hecho de estar ahí aguantando ¿no? Claro.
Yo le voy a decir dos trucos. Uno cuando ud. ve que llega al orgasmo y no quiere porque considera que el tiempo pues es demasiado corto, a lo mejor queda mal como lo voy a explicar, pínchese un poco los testículos para abajo, y si no está lo que ya expliqué porque el tema de la eyaculación precoz es un tema que es muy recurrente lo que puede hacer también es hacer la “técnica de la presión”, cuando ve que va a llegar al climax, es apretar el glande con tres dedos y ya verá como la excitación baja, durante 20 o 30 segundos, aproximadamente, y luego vuelve. Y luego si ve que quiere tardar más pues vuelva a hacer la técnica de la presión o tirar -no como si se tratara de hacer un daño irreparable sino a tirar un poco- de los testículos.
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-Enseguida llego a la eyaculación, tengo 17 años, cuando yo he terminado, ella no ha empezado.
-No te preocupes, con la edad se va pasando y además claro tú estás en una edad que supone una excitación fácil, eso hace que te excites enseguida, y te dejes ir, te dejes llevar, eso lo irás controlando porque en el fondo eso es mental, es del cerebro, lo irás controlando poco a poco a medida que vayas cogiendo experiencia, ya verás una persona, un adolescente, que piensa en masturbarse, por ejemplo, se va enseguida, y lo quiere repetir muchas veces durante el día porque va aprendiendo y entonces claro cuando ya empieza la gente a tener relaciones sexuales pues claro quiere ir deprisa porque le sale, porque es así, pero ya poco a poco ya verás cómo te vas a ir estabilizando ¿eh?, entonces lo que tú estás pasando, le está pasando a mucha gente de tu edad.
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-Yo no era multiorgásmica, pero ahora soy separada, 28 años, 18 de novia y 10 de casada, y ahora con 51 años soy multiorgásmica, y además he estado durante 10 horas disfrutando del sexo.
-Enhorabuena, yo no entiendo a la gente, por qué se preocupa, cuando lo principal es el sexo. Bueno, cada persona se lo plantea de una manera, cada uno es un mundo, desgraciadamente hay quien se plantea de otra manera, yo me alegro mucho, que usted viva el sexo de esta forma y le felicito, pero hay gente que lo vive de otra manera y aquí estamos para ayudar.
Desde la no culpabilidad, desde la no problemática, sino con toda naturalidad, para todos llegar y tener un climax, es tan importante y llegar desde el placer
